Aunque medir la calidad educativa es algo que puede resultar muy cuestionable –para algunos- apelando a los parámetros usuales usados en las mediciones internacionales (cantidad de publicaciones, cantidad de horas cátedra, tamaño, cantidad de citas o relevancia científica), no es tan difícil sacar una conclusión cuando se apela a los efectos visibles de dichos profesionales en su trabajo.

Voy a enunciar algunos de los indicadores que dejan ver por qué buena parte de la educación universitaria colombiana es mala en muchos sentidos:
- Existen programas que se abren y cierran constantemente con nuevos nombres y el mismo currículo.
- La publicidad no se basa en la calidad educativa, sino que muestra el “hambre” de muchas universidades privadas.
- No “pisarse las mangueras entre profesionales” y las deficiencias de la evaluación por pares.
- La ampliación de cupos de educación técnica y la necesidad de un postgrado para asegurar un ingreso. O bien, incrementar constantemente la necesidad de estudios adicionales a la profesión base.
- Contratación de empleados en base a amiguismo y mucha experiencia certificable, y no en base a conocimientos universitarios.
Primero que todo es necesaria una aclaración:
No deseo afirmar que se trata de un fenómeno universal, no me refiero a todas las Universidades, o a todos los y las profesionales. Como dicen: al que le caiga el guante que se lo chante; y si cree que a alguien le queda el guante por favor compártale este artículo. Abajo pueden ver la efe azul de Facebook para tal fin, o simplemente copie y pegue la dirección en su muro. Hay muchas maneras de compartir esta información.
Procedo a describir cada uno de los aspectos que mencioné.
Programas de estudio con problemas de calidad se abren y se cierran constantemente.
En el año 2011 tomé la decisión de buscar un nuevo empleo, me acababa de graduar como Sociólogo y opté por dejar currículos u hojas de vida en algunas Universidades para ver “qué salía” laboralmente, por lo que me propuse a recorrer caminando algunas de las calles de Bogotá.
Me encontré en frente del Parque Nacional con algo llamado “Universitaria de Colombia”, uno se preguntaría esto ¿es qué? Universidad o Universitaria… el nombre no aclara nada. Pues resulta que es una Fundación llamada “Universitaria de Colombia”. Ojo que esta figura jurídica “Fundación” no tiene carácter de Universidad (como Los Andes, la Universidad del Valle o la Universidad Nacional). La Universitaria de Colombia es una fundación que ya fue cerrada una vez pues habían serios indicios de plagio de los programas y de su acta de fundación, esto sin contar la falta de calificaciones mínimas de sus docentes, de la falta de instalaciones adecuadas, etc. antes se llamaba “La Universidad del Trabajo”. Lo último que supe es que estaba investigada por daños en patrimonio arquitectónico de la ciudad.
Hoy funciona a regañadientes, ofrece tres semestres por año, financiados en pagos mensuales y con la tarifa más baja del mercado, y además, con entrada que incluye cafetería y un rector de renombre: El exsenador y exembajador Carlos Moreno de Caro. Si Sí, el mismo que llevó ratas en una jaula al congreso y las liberó allí, y el mismo que después llevó veneno disque’ para que se murieran las ratas que había llevado… o las del congreso.

El rector se encuentra en el edificio de en frente al de la foto, cruzando la carrera séptima, y él –Carlos Moreno de Caro- no ofrece entrevistas pues prefiere mantener el perfil bajo.
Como la universitaria de Colombia hay muchas universidades o programas que han sido cerrados en Colombia (el cierre es el caso extremo del descaro, pues si se cierra es porque rebasó todos los límites).
A principios del nuevo milenio se cerraron, por ejemplo, varios programas de Ingeniería de la Universidad Nariño de Colombia, luego vimos estudiantes buscando homologación de asignaturas y programas en Universidades como Los Libertadores, la Salle, La Santo Tomás o la Manuela Beltrán. Recientemente, el Ministerio de Educación cerró varios programas de Postgrado a la Universidad San Martín. Esta historia no es nueva, se repite una y otra vez sólo que no sale en los medios.
En Colombia realmente no es tan difícil abrir un programa universitario y así como sucede con los llamados “Amanecederos”: si cierran el programa, no basta sino cambiarle la razón social al chuzo y se reabre con otro nombre y el mismo edificio, este fue el caso de la “universidad del trabajo”. Hay universidades de garaje o universitecas regadas en todas las grandes ciudades del país, se pueden encontrar desde carreras técnicas como “Atención de Call-center”, pasando por las que son a distancia como “Especialización y Maestría en TICs a distancia: una clase cada mes”, y hasta postgrados como “Maestría en Pediatría”… esto es de todos los días, sólo falta ver con cuidado los periódicos y noticias sobre educación. Pero ojo que estos siempre son los caso más extremos, a continuación me ocuparé de las universidades mediocres, de medio pelo, las que se encuentran en el grueso de una distribución normal.
Nota de Estadística Descriptiva: A continuación propongo una gráfica para entender la distribución de universidades por cantidad de programas en determinados rangos de calidad. Si usted no sabe cómo se lee una distribución normal por favor busque en Internet cómo hacerlo…

El Observatorio Colombiano de la Universidad Colombiana elaboró un cuestionario, algo exagerado y extenso, pero también cierto acerca de cómo saber si usted “¿estudia en una Universidad de garaje?“, cabe decir que no falta tener más de 10 respuestas positivas para que sea “de garaje”, de un total de 83 preguntas. Dele clic al enlace y compruébelo usted mismo. Y ojo a la segunda pregunta, porque si usted ingresó sin ningún tipo de examen de admisión y en cambio le exigieron pagar lo antes posible, usted ya puede estar en camino de estudiar en una “universidad de garaje”.
No desespere, que al final del artículo daré unos pocos tips para que si no lo ha hecho, elija una buena universidad, e incluso para que “lave” su título si ya se graduó o sólo le falta el trabajo de grado (o diplomado).
Cuando la publicidad muestra el hambre de una universidad.
Hay varias formas de acceder a la educación superior en Colombia, y cada una de estas formas designa diferentes calidades. ¡Importante: esto aplica principalmente para Colombia, en otros países puede variar! (hago la anotación porque, por ejemplo, en Argentina se accede a la mejor universidad nacional –La UBA- sin siquiera presentar un solo documento, y sin pagar un sólo centavo)
En Colombia la educación privada buena es costosa y la pública (que casi siempre es muy buena según indicadores nacionales e internacionales) es bastante inaccesible. La universidad pública tiene barreras de acceso tanto por sus exámenes como por sus costos que para ciertos grupos sociales resultan impagables.
Primero hablemos de las privadas. Estas requieren de un pago que casi siempre busca cubrir los costos de funcionamiento, por lo cual a mayor costo casi siempre será mejor calidad, pues se pueden pagar mejores profesores e instalaciones. Por ejemplo: La educación en la Universidad de Los Andes según los indicadores típicos es mucho mejor que la recibida en la Universidad Cooperativa; y esto explica porque en los Andes la matrícula cuesta casi 10 veces más. La buena educación es costosa.
Sin embargo, a veces uno no pasó en universidad pública, o no eligió universidad pública porque un primo le dijo que allá estaban las FARC y tocaba cargar una mochila llena de papas, y como en la fábula de la zorra que no podía alcanzar las uvas: uno apela por la universidad privada porque la pública era muy mala. Entonces uno cuenta con determinada cantidad de dinero y determinado horario, y tiene que elegir entre tres o cuatro universidades que cuestan más o menos lo mismo;
¿Cómo elegir lo “menos peor”?
* Busque en Internet los programas acreditados. En el CNA encontrará esta información.
* Desconfíe si antes de preguntarle por su examen Saber-11 (antes ICFES) o el examen de admisión le solicitan pagar. Las universidades malas generalmente necesitan llenar los cupos como sea, y normalmente le van a meter susto: “mire amor, que si no se decide antes de mañana va a perder el cupo.”
* Si se enamoró del edificio: desconfíe.
* Si le hablan más de las cámaras de seguridad y las cafeterías que de las aulas o los docentes: desconfíe.
* Si en su bachillerato le dieron un volante, media beca, o un curso de informática de la universidad: desconfíe.
¡ojo que esto es importante! Preguntar a profesionales egresados de esa universidad que no son de extrema confianza no va a funcionar, porque hablar mal de la universidad de donde uno es egresado, es hablar mal de uno mismo, es admitir que no aprendió nada. Esta siempre será una pena que se sufre en silencio, igual a aquellos que jamás tuvieron el valor para salir closet, o los que no pueden admitir que su trabajo es una mierda y les da pena renunciar porque entraron recomendados.
Las Universidades Públicas
El caso de las universidades públicas no es que su educación sea mala sino que hay demasiadas barreras de acceso. Cuando se observa un indicador más o menos independiente como el de Webometrics se podrá observar que buena parte de las Universidades Públicas se encuentran en los primeros lugares entre las universidades del país, pero no del mundo. Escasamente en este ranking sólo se encuentran tres dentro de las 1000 mejores del mundo, sólo dos públicas: la Universidad de Antioquia y la Universidad Nacional.

Los problemas de las universidades públicas no vienen de la falta de calidad sino de la poca estabilidad por causa de la falta de recursos. Y en menor medida, también se ven afectadas por las protestas que sus estudiantes, docentes y trabajadores apoyan y a veces encabezan; pero como sabemos los egresados de dichas universidades, uno puede seguir estudiando y sigue estudiando aún en paro y con protestas.
Las barreras de acceso son el mayor problema de estas universidades. Mis recomendaciones respecto de esto:
- Si se va a presentar estudie tanto para el examen del ICFES como para el examen de admisión. Arme un plan o páguese un preicfes, no vaya a creer que pasa a la primera. Mucha gente pasa al segundo o tercer intento, elegir una mala universidad por ahorrarse seis meses o un año en la carrera de la vida es un absurdo que después se paga caro.
- Busque los exámenes, en librerías venden ediciones antiguas con respuestas (uno o dos años anteriores) que se puede resolver para saber en qué tiene falencias.
- Si no pasó a la primera, pero estuvo cerca, entonces estudie y trabaje y ahorre para que después tenga para sus gastos educativos.
No pisarse las mangueras y las deficiencias de la evaluación por pares.
La evaluación por pares tiene muchas aristas. Uno puede dudar por aquello de que un egresado de Universidad Privada puede no calificar bien a una universidad pública porque esta tiene grafitis, porque el baño “huele a feo”, o porque ese día había unos señores policías formando en frente de la entrada. Lo mismo se puede decir del evaluador de Universidad Pública que castiga a la privada porque en esta universidad se pide carnet hasta en la cafetería y no permite sacar los libros de la biblioteca.
Pero aclaremos, una cosa es calidad de la educación y otra es la apariencia. Universidades hermosas y malas hay en todo el país. Por eso a veces la evaluación entre pares puede fallar en algunos aspectos; cíñase solo a los que atañen a la calidad de la educación.
Recuerdo el punto seis (6) de la lista anterior: “no pisarse las mangueras”.
Vaya, haga el experimento si quiere ya a través del chat, pregúntele a alguien egresado cómo era su universidad. Siempre le va a decir que era la mejor del mundo, nadie admitirá que salió de una mala universidad. El problema de la evaluación por pares es que es demasiado ambigua si usted quiere escoger entre universidades muy distintas como “La cooperativa” y “EAFIT”, aunque verá un costo similar, son universidades muy distintas en muchos sentidos y ambas son privadas, en este caso puede acudir al tipo de acreditación, ver si se hace examen o lanzar un dado… sólo le pido que desconfíe y sepa que es una decisión importante. Yo me iría por EAFIT sin pensarlo demasiado (y esto es una recomendación directa).
La ampliación de cupos de educación técnica y la necesidad de un postgrado para asegurar un ingreso.
Esta es la parte matemática, le pido que se arriesgue. Son valores ilustrativos y no reflejan la realidad exacta.
Asumamos que, digamos por poner un ejemplo, al año se gradúan 50.000 estudiantes en todo el país, y que de esos, unos 45.000 salen medianamente preparados. Entre los 5.000 bien preparados hay de todo, pero mayoritariamente profesionales de buenas universidades o profesionales muy dedicados. El mercado laboral va a querer esos 5.000 bien preparados, serán la crema innata de la promoción semestral. Las universidades se quedarán con una buena porción de esta crema, digamos 2.500; al final sólo quedan 2.500 buenos profesionales para elegir, y las empresas requieren cerca de 25.000.

Primer caso ¿qué hará un empresario?
Entrevistador: Tú señor empresario ¿qué harías?
Empresario: reduciré el riesgo, un empleado es una inversión y no puedo votar “pólvora en gallinazos” (por no decir dinero en cualquiera)
Entrevistador: ¿entonces?
Empresario: primero ¡mejor malo conocido que bueno por conocer!
Es decir, lo primero que va a pasar es que un empleador va a acudir a los recomendados, al sobrino de pepito, a sus familiares recién graduados, al que estaba trabajando o hizo algún contrato con la empresa antes del grado, etc. El empleador eligió por desconfianza y seguro eligió mal, porque la amistad no garantiza calidad profesional y acá no hubo filtro de calidad de ningún tipo.
Segundo caso, se trata de un cargo para el que alguien debe hacer lo que le dicen que haga (es decir que el jefe le dirá qué hacer y el palabra de hierro) habrá un tipo especial de selección. Acá la desconfianza se nota en la imposición de la palabra, el jefe tiene la última palabra porque considera que sus subordinados son menos capaces que él, o, en otros casos él jefe tiene ínfulas de dictador.
Algunos ejemplos sobre lo que dicen jefes de estas empresas:
- Si le digo que escriba el informe es que lo escriba como sea, no me importa si lo copia de Internet, o se hace un pajazo mental, si lo piensa mucho, o si cree que es poco ético hacerlo como le digo, para eso Word corrige la ortografía y yo –el jefe- me encargo de que eso salga…
- Cuando le digo que quiero 50 clientes en la base de datos son 50 clientes, no me importa si eran de bajos recursos, o si son su propia familia, o si seguro no van a comprar nada ¡Hernández, le dije 50 y no se va a almorzar hasta no ver esto sobre mi escritorio!;
- Necesito que se venga de corbata, no me importa si lo que vendemos son empanadas y se le puede untar de aceite la corbata o esa se le enreda en la freidora, esa es la imagen de la empresa y la empresa se respeta sobre cualquier cosa;
- Cuando le digo a las 7:00am no es a las 7:05am, no me importa si ayer salió a las 11pm, acá se le paga por el tiempo así se venga a calentar puerto… (este caso le sucedió a un amigo que trabajaba como soporte técnico para un banco)
- Cuando se refiera a mi no me llame directamente por el nombre, yo soy “Don Yovani” ¡es el colmo, hay que respetar la jerarquía! (este caso es real, lo viví recién salido del colegio, cuando aún era nuevo en estas cuestiones)
Muchos colombianos y colombianas conocen estos ejemplos de empresa. Como la educación universitaria completa no es una constante en todas las empresas colombianas, sobre todo en las Pymes o pequeñas empresas, si el jefe es algo mediocre afirmará cosas como las que acabo de señalar.
No va a buscar a alguien más capacitado que él o mejor profesional que él. Esto es importantísimo pues acá es donde viene la educación técnica. Si eres por ejemplo Ingeniero de Sistemas, vas a tener que competir con un técnico en programación; si eres Ingeniera Industrial, vas a competir con un técnico en procesos; si eres en cambio antropólogo, vas a competir con un técnico en proyectos sociales; y por último, si eres una Administradora de empresas, puedes tener que competir con una técnica en recursos humanos. Esto puede pasar, a veces realmente con el técnico bastaba… y en todo caso ahora hay menos puestos de trabajo disponibles.
Luego de estos dos filtros, viene el tercer tipo que ocurre mucho. Quedarán los empresarios que son conscientes de la necesidad de un profesional bien calificado, pero ¿cómo lo eligen? si nunca han contratado un ambientalista, un ingeniero industrial o un sociólogo ¿cómo saber que el profesional o la profesional son buenos en sus campos? Es una duda que asalta a muchos y tienen que resolver de alguna de las siguientes formas:
- Contratan una consultora para que haga un examen a los aspirantes (esto pasa pocas veces porque cuesta dinero, normalmente sólo en empresas grandes).
- Contratan a alguien con amplia experiencia comprobable (es decir, otros ya lo probaron y corrieron el riesgo de enseñarle por la práctica lo que se quedó mocho en la universiteca).
- Realizan unas pruebas para ver si “muestran el cobre” (esto pasa pocas veces).
- Eligen al azar entre las 50 hojas de vida (currículos) recibidos y realizan entrevistas (pasa muchas veces, pero para el aspirante es jugarse una lotería).
- Lo contratan sin salario por un mes –llámese contrato de aprendizaje-, si sirve lo(a) dejan, sino se salvaron de perder dinero (Esta es la nueva moda y hasta le pusieron nombre: pasantía, contrato de aprendizaje, voluntariado, etc.).
- Exigen a los aspirantes especialización, maestría o incluso doctorado, para un cargo que no requiere tal conocimiento. Es decir, buscan a alguien que lavó su título. (Esta también está de moda, pedir mucho esperando lo peor, o más bien poco. La lógica es: Necesito un promedio de 5, entonces pido promedio de 20, para que me lleguen unos de promedio 10 y pueda contratar al menos uno con promedio 5)
- Mezclan varias de las anteriores. La combinación ideal es la 2, la 4 y la 6.
Conclusiones para irnos a las notas:
- Colombia está llena de universidades de garaje, tal como titulaba el artículo de portafolio de diciembre de 2011: Universidades de garaje, un negocio de ilusiones fallidas, esto no ha cambiado demasiado.
- Los empresarios (empleadores) redujeron su riesgo al contratar personal, jugando con la desconfianza de la calidad promedio de la educación que los profesionales recibieron. Si no eligieron mejor por lo menos no eligieron –según ellos creen- los peores profesionales.
- Se le hizo el negocio redondo a los tecnólogos, las universitecas y las universidades de garaje, que venden títulos para “mejorar las posibilidades laborales”. (continuaron el circulo infinito educativo: más preparado de un yogurt)
- Se depreciaron los títulos de las buenas universidades. Como todos los profesionales se miden con el mismo rasero, en la selección, la mayoría de empresarios deciden cortar por lo bajo. (buenos y malos todos valen lo mismo).
- Para muchos no sirvió estudiar con dedicación y esmero, porque compiten por los puestos con el montón y sobre criterios altamente subjetivos. (recién egresados: muchos terminan en cualquier puesto, haciendo cualquier cosa, con cualquier contrato y recibiendo cualquier salario)
- Para quienes se enteraron tarde, existe la necesidad de lavar título, hacerse un postgrado, etc. (Más aportes al círculo vicioso de la mala educación y ver más adelante recomendaciones)
- Muchos se van del país porque en Colombia no encuentran posibilidades laborales. (también lo llaman fuga de cerebros, pero realmente se fugan personas y familias)
Notas sobre qué es lavar un título y cómo se lava un título
Es muy sencillo, lavar título consiste en tapar con un título de una universidad mejor el primer título que uno recibió. Aunque también se puede ensuciar título, que es menos frecuente. (Aclaro que admiro las universidades que se atreven a dictar clase en condiciones difíciles y sin los recursos necesarios, pero esto no es una excusa para que el estado se haga el de la vista gorda con la calidad).
Algunos ejemplos:
- Lavado básico: Alguien se graduó de la universidad cooperativa de Sincelejo, luego hizo una especialización en Políticas Públicas en la Salle. Ahora puede decir que es Egresado de la Universidad de la Salle en Bogotá.
- Un mejor lavado: se graduó de la Universidad Cooperativa de Quibdó, luego hizo una especialización en Administración de Negocios en la EAN (Bogotá) y una Maestría en la Javeriana. Ahora puede decirse egresado de la Javeriana.
- Lavado con Jabón Rey Edición Especial: se graduó de psicología en la Javeriana, realizó una maestría en la Universidad de Antioquia, y por si fuera poco, hizo un doctorado en los Andes. Ahora es doctor de los Andes y Magister de la U. de Antioquia.
- Lavado con Jabón Edición Especial y Vanish Poder O2: Se graduó de la universidad del San Martín, luego hizo una especialización y Maestría en la U. Nacional, posteriormente se fue a la Université Paris 8 a realizar un doctorado… llegó el año pasado, es egresado de una universidad Francesa y tiene más títulos que la realeza. Este año piensa en un Postdoctorado.
Algunos ejemplos de cómo ensuciar un título (casos poco frecuentes, el riesgo de pensar en el cartón):
- Estudió el pregrado en la Universidad del Valle e hizo una especialización en la Universidad Cooperativa.
- Estudió el pregrado en la Universidad Distrital Francisco José de Caldas y luego un segundo pregrado en la Universidad Los Libertadores.
Notas sobre cómo elegir una buena universidad y cómo decepcionarse de las opciones laborales disponibles.
- Revise las recomendaciones de este Blog (¿cómo elegir la menos peor?) y comparta este Blog.
- Revise siempre con cuidado y tómese el tiempo para averiguar: ranking internacional, tipo de acreditación, antigüedad de la institución, instalaciones, docentes, etc.
- Si no ha hecho el examen del ICFES o SABER 11, vuélvalo a hacer y estudie para obtener un buen puntaje. Estudie también para el examen de ingreso a la Universidad.
- Si no está seguro haga un curso de orientación vocacional.
- Desconfíe de los afanes, los pagos diferidos, y la publicidad invasiva.
- Estudie inglés o francés.
- Estudiar en el extranjero es más fácil en términos de acceso y costos, no se asuste por los papeles.
- Nuevamente, comparta esta información e informe a quienes vea con dudas…
